Max Armbruster de Talkpush

Episodio 039 de Founder Coffee

Max Armbruster de Talkpush

Soy Jeroen, de Salesflare, y esto es Founder Coffee.

Cada pocas semanas tomo un café con un fundador diferente. Hablamos de la vida, las pasiones, lo que hemos aprendido… en una conversación íntima en la que conocemos a la persona que hay detrás de la empresa.

En este trigésimo noveno episodio, hablé con Max Armbruster, fundador y CEO de Talkpush, una plataforma de automatización de la contratación que utiliza interfaces de chat para reclutar.

Después de pasar por empresas como CNET, Altran, ATKearney y SAP, Max fundó Talkpush a partir de un software interno que había creado en un negocio anterior para agilizar su proceso de contratación.

Aunque es ciudadano estadounidense de origen alemán, dirige su empresa desde Hong Kong, con la mitad de su empresa afincada en Latinoamérica. Y vende su software en todo el mundo.

Hablamos sobre si tiene sentido combinar software y servicios, cómo se enriquecen los grandes gigantes de internet y cómo crear procesos excelentes y celebrar reuniones eficaces.

Te damos la bienvenida a Founder Coffee.


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Transcripción

Jeroen:

Hola, Max. Es genial tenerte en Founder Coffee.

Max:

Gracias, buenos días desde Hong Kong.

Jeroen:

Buenos días desde Bélgica. Eres el fundador de Talkpush. Para quienes todavía no saben a qué os dedicáis, ¿qué hacéis?

Max:

Talkpush es un software de contratación y trabajamos en automatización. Utilizamos bots de chat para automatizar la interacción con candidatos a gran escala. ¿Qué significa eso? Significa que gestionamos millones de conversaciones con personas que buscan empleo en todo el mundo para algunas de las empresas más grandes del mundo. Empresas como Walmart, McDonald’s o Accenture. Conectamos con esos millones de candidatos mediante interfaces de mensajería e IA conversacional, a través de plataformas como WhatsApp y Messenger, para agilizar la contratación.

Jeroen:

Vale, entonces trabajáis con grandes empresas para agilizar su proceso de contratación utilizando chats y conversaciones, ¿verdad?

Max:

Exacto, y la gran mayoría de esas conversaciones están totalmente automatizadas y funcionan íntegramente con IA. Aun así, hay algunos puntos de contacto humanos, porque ciertas partes del proceso cuentan con asistencia y otras no.

Jeroen:

Sí, me imagino que las empresas con las que trabajáis gestionan flujos enormes de personas a las que están contratando y quieren eliminar parcialmente las tareas demasiado manuales. Entonces, lo que ofrecéis combina la parte automatizada —que supongo que sustituye a los formularios— con la parte más humana, que es la habitual, pero realizada más a través de chats. ¿Es más o menos eso?

Max:

Sí, aunque podría decir que no estoy en contra de los formularios como experiencia de usuario. Creo que los formularios tienen algunas ventajas frente al chat y las conversaciones, incluido el hecho de que, cuando rellenas un formulario, parece algo un poco más oficial. Pero, en general, sí: avanzamos hacia estas experiencias dinámicas, interfaces parecidas a Typeform, en las que todo se siente más como una conversación, y nosotros formamos parte de ese movimiento. Lo que realmente nos impulsa es un cambio en el comportamiento, en el comportamiento de los consumidores. Cuando las empresas se dan cuenta de que van a atraer mejor talento si cuentan con una interfaz que se comunica con ellos de la misma forma en que ellas se comunican con los consumidores, obtienen una ventaja en materia de contratación y eso acaba impulsando el negocio y ayudando a todo el mundo. La base es realmente un cambio en el comportamiento y los hábitos de los consumidores, algo que los principales proveedores de software no han tenido muy en cuenta.

Jeroen:

¿Es ese el argumento de ventas que utilizáis con una gran empresa o no os centráis en ninguna plataforma concreta?

Max:

El enfoque que estaba describiendo hace un momento al hablar del cambio en el comportamiento de los consumidores funciona bien con las grandes empresas cuando tienen un nombre muy reconocible y su marca es su activo más valioso. En las empresas en las que la búsqueda de talento es algo más proactiva, es decir, cuando tienen que salir a buscar el talento en lugar de esperar a que este llegue a ellas, y donde predomina el outbound sobre el inbound, por decirlo en la jerga comercial, el foco se desplaza un poco de la marca hacia la productividad y la creación de valor desde el punto de vista de la productividad de los reclutadores. ¿Cuál es el número de contrataciones que haces por reclutador, cuánto tardas en contratar y demás? Esos son los dos grandes enfoques con los que se puede trabajar.

Jeroen:

Entendido. Entonces se trata del enfoque de la productividad y de asegurarte de que puedes evaluar a más candidatos con menos recursos, ¿verdad?

Max:

Sí. Por el lado del candidato y por el lado del reclutador. Absolutamente.

Jeroen:

Vale.

Max:

Después, por supuesto, si quieres ser más ambicioso desde el punto de vista comercial, puedes hablar de la pérdida de ingresos que se produce cuando tardas demasiado en cubrir un puesto, de la falta de capacidad de reacción ante las necesidades del negocio y de lo que eso implica para el resto de la empresa. Por ejemplo, en un entorno minorista —sé que no es un segmento especialmente atractivo ahora mismo, pero el comercio minorista volverá—, cada semana que pasa sin cubrir un puesto vas a perder ingresos. Sigues teniendo que pagar el alquiler y el almacenamiento, pero no estás vendiendo tan rápido ni con tanta eficiencia como podrías. Un vendedor realmente bueno encontrará la manera de vincular los resultados del negocio con la contratación, pero no es fácil, porque a menudo la adquisición de talento se considera una función de soporte y quienes trabajan en ella no tienen el pulso del negocio.

Jeroen:

Sí, pero parece que lo que hemos estado hablando, basándonos en tu sitio web, es solo una parte de la historia, porque también te aseguras de que, mediante la integración con los anuncios, puedas atraer candidatos hacia las interfaces que estás creando y, detrás de eso, tienes otro sistema en el que también puedes organizar los leads que recibes, por así decirlo, ¿no?

Max:

Sí, tienes distintos niveles de leads. Alguien que visita tu sitio web, alguien que solicita un puesto, alguien que realiza una evaluación y alguien que hace una entrevista. En cada etapa del canal de venta tienes que hacer seguimiento del coste por lead, y mediante la automatización intentamos minimizar el coste por lead en cada etapa.

Jeroen:

Sí, algo que me llama la atención cuando pienso en las agencias de contratación —las que encuentras en cada esquina o las que trabajan más como headhunters— es que estas empresas están muy poco digitalizadas y organizadas. Si fueras a una agencia de contratación típica de barrio que recluta operadores, personal administrativo y perfiles similares, a menudo verías que funcionan en un estado de abandono, al menos desde mi punto de vista: no tienen un sistema adecuado para recordar a quién tienen que llamar, sobre qué asunto, qué candidatos han visto y todo lo demás.

Max:

Imagina los datos con los que tienes que trabajar. Quiero decir, se trata de personas, y a menudo no puedes confiar realmente en que las personas proporcionen datos muy buenos. Cuando entrevistas a gente para tu propia empresa, es dificilísimo distinguir lo que es verdad de lo que no lo es y hacer una evaluación. Es un sector extremadamente fragmentado y diverso. Los sistemas de registro, que se conocen como software de seguimiento de candidatos, las plataformas de evaluación que puntúan a los candidatos, las plataformas de captación y marketing, las bolsas de trabajo y los marketplaces: todo está tan fragmentado como cabe imaginar, porque es un espacio muy complejo y diverso. Se está produciendo cierta consolidación en el mundo de los marketplaces, y las grandes bases de datos son cada vez mayores; ahora hay cuatro grandes actores que monopolizan el sector. Uno de ellos es Microsoft y LinkedIn. Otro es Facebook y Facebook Jobs, que en este momento es un marketplace para perfiles operativos y de nivel inicial, así como para pymes, aunque se está expandiendo hacia nuevas áreas.

Max:

La gran bolsa de trabajo llamada Indeed, y me estoy olvidando de una. Supongo que Google. Google ha entrado en el sector del empleo creando Google cloud talent solution, que recopila ofertas de todos los distintos proveedores de software de contratación y las publica gratis en Google.

Jeroen:

Una locura.

Max:

Así que, si buscas «puesto de ingeniería en Bruselas», lo primero que verás será un resultado de Google que Google te ofrece gratis. De momento, eso no genera ingresos publicitarios, y Facebook Jobs tampoco genera ingresos publicitarios. Esos grandes actores están entrando en el sector y quizá eso impulse una mayor automatización y más tecnología, porque supongo que habrá menos diversidad.

Jeroen:

Sí, totalmente claro. De hecho, es muy curioso: tú y yo operamos en espacios paralelos, porque hacemos en ventas lo que tú haces en contratación; intentamos automatizar muchos de los datos, validarlos, asegurarnos de que estén organizados y proporcionar interfaces para conectar con las personas. Lo que dices sobre la entrada de estos grandes actores y sobre cómo se convierten en las plataformas desde las que obtienes los datos creo que es cierto en todos los sectores. Es curioso cómo se posicionan de manera tan eficiente en prácticamente todos los mercados.

Max:

Estaba reflexionando sobre el hecho de que mi mayor proveedor y donde más dinero gastaba hace cuatro años era Facebook. Era sobre todo ingresos publicitarios y conseguí ir reduciendo poco a poco mi dependencia. Ahora, cuando miro mis mayores gastos, justo acabo de pagar la factura de LinkedIn sales navigator. Luego, mis otros grandes gastos son Amazon y Google, en realidad. Tengo la API de Google Cloud, y pienso: «Vale, genial», así que conseguí superar la primera fase y ahora tengo tres grandes. Tengo tres grandes proveedores; es decir, tres de los cuatro grandes en los que sigo gastando mucho dinero. Sí, es un mundo muy concentrado.

Jeroen:

Cierto.

Max:

Es la realidad. No podemos hacer nada al respecto; tenemos que convivir con ella. Puede que vaya en contra de nuestros ideales empresariales, pero es el mundo en el que vivimos.

Jeroen:

Sí, todas estas empresas han pasado a funcionar como plataformas en las que nos proporcionan todas las herramientas con las que trabajar y construir nuestros negocios, pero al final son ellas las que se llevan todo el dinero.

Max:

Sí, ¿lloramos ya?

Jeroen:

No.

Max:

¿Derramamos una lágrima?

Jeroen:

Volvamos a tu historia y a cómo empezasteis. Porque parece algo genial en lo que trabajar, pero me pregunto de dónde surgió la chispa de todo esto. Antes de la llamada me comentaste que empezaste con ello hace unos cinco años y medio, más o menos como nosotros, de hecho. ¿Cuándo pensaste que necesitábamos un sistema mejor para esto? ¿En qué estabas trabajando y cómo ocurrió todo?

Max:

Bueno, empecé como profesional del sector: en una empresa anterior que fundé y cofundé, me encargaba de contratar personal para mi equipo internamente y me frustraba la naturaleza repetitiva de la contratación, así que compré un software de terceros. Después me di cuenta de que nosotros mismos podíamos construir algo igual de bueno y desarrollamos nuestra propia versión de ese software. Luego empezamos a venderlo, así que me convertí en emprendedor de software un poco por accidente: al principio creé algo para nuestro propio uso interno, después empecé a venderlo y, finalmente, me di cuenta de que trabajar en software es mucho mejor que trabajar en servicios porque los ingresos son recurrentes.

Max:

Esa fue mi formación, pero Talkpush es una empresa que fundé yo solo, construida, por supuesto, sobre mi experiencia anterior y sobre la constatación de que, como decía, la tecnología disponible no se adaptaba a las necesidades de los consumidores. Estás estableciendo un paralelismo entre nuestros negocios: normalmente, la contratación y la adquisición de talento llevan unos años de retraso respecto a ventas y marketing. Ventas y marketing manejan mucho dinero y reciben una buena parte de la inversión en innovación. Si observas la historia del software de contratación, normalmente lleva tres o cuatro años de retraso respecto a la innovación en ventas y marketing. No hace falta ser un genio: basta con seguir lo que hacen los equipos de ventas y marketing y aplicarlo al contexto de la contratación. Es un sector más pequeño, con menos inversión en innovación, pero, por el lado positivo, ayudas a la gente a encontrar trabajo, y eso nos da un propósito un poco mayor que el de simplemente dar herramientas a un equipo de ventas. Nos gusta que nos dediquemos a la contratación y ayudemos a poner comida en la mesa.

Jeroen:

Sí, genial. Déjame volver un momento a eso que dijiste: que te diste cuenta de que el software es mejor que los servicios y que genera ingresos recurrentes. Hay un podcast interesante con Neil Patel, en Mixergy, en el que él dice precisamente lo contrario. Dice: «Los días de gloria del software han pasado porque ahora todo el mundo puede crear software utilizando todos los servicios», como decías antes, los grandes. Hay empresas por todas partes que intentan ofrecer precios más bajos que las demás, y él dice que donde realmente se puede ganar mucho dinero no es en el software en sí, sino en prestar servicios y automatizar los propios servicios con software. ¿Cómo lo ves? ¿Es algo que te estás planteando o estás pensando en un negocio de software puro?

Max:

Sí, nos lo estamos planteando. La cuestión es si estás dispuesto a dar ese salto, porque, si lo haces, algunos de tus clientes se convierten en tus competidores.

Jeroen:

Cierto.

Max:

Es un movimiento importante y audaz, y el otro problema de pasar a los servicios es que, si construyes una organización de servicios realmente buena, va a compensar tus fallos como empresa de software. Si saben de verdad cómo sortear los problemas, eso significa que los problemas nunca llegarán a la fase de I+D y que el equipo de ingeniería no los detectará. Creo que es un cambio muy difícil de hacer, aunque resulta muy tentador porque sin duda se puede ganar más dinero. Así que puedes aumentar los ingresos al pasar a los servicios y, en nuestro sector, podríamos decir: «No nos pagues por el software; pág我们enos por el número de contrataciones». Muchas plataformas han hecho esa apuesta. No he visto ninguna que la haya gestionado con grandes resultados. Quiero decir, algunas empresas se defienden bien.

Jeroen:

Si tomas el modelo en el que sabes que existe el software de contabilidad, como un software de contabilidad nuevo que promete hacerlo todo automáticamente, a menudo cuentan con un equipo al que puedes recurrir si no quieres hacer algo con el software: te asignan un contable de su centro para que se encargue de todo por ti.

Max:

¿Estás pensando en hacer algo así para tus clientes o no es aplicable en vuestro caso?

Jeroen:

Ahora mismo no, pero es algo en lo que pienso de vez en cuando. Podría estar bien.

Max:

Creo que quizá la mejor manera de empezar con esto —y ahora me estoy yendo por las ramas, divagando un poco— sería crear un programa de certificación que permita a alguien convertirse en un superusuario y le dé un diploma, algún tipo de título. Después le dices: «Vale, vamos a traerte negocio», y, con suerte, eso prende la mecha. Algo así.

Jeroen:

Sí, tiene sentido. Ofreces un programa de partners con partners de soluciones o algo parecido.

Max:

Estoy intentando emular a UIpath, el líder de RPA, en ese sentido. Han hecho un trabajo excelente formando a sus usuarios y construyendo después el ecosistema de esa manera. Antes trabajaba en SAP. SAP también ha invertido mucho en crear consultores de SAP y en construir todo un ecosistema que trabaja con SAP. No sé en qué momento se da ese giro. Ahora mismo estamos tan centrados en hacer que el software funcione mejor que cuesta imaginarse construir toda una organización alrededor de él.

Jeroen:

Sobre ese punto que mencionaste como tu segunda razón para no hacerlo —que si utilizas el software internamente es más probable que encubras los errores—, mi experiencia es, de hecho, que cuando utilizas el software internamente ves los errores antes de que los vean los clientes. Pero eso no es realmente una pregunta, sino más bien una afirmación, supongo.

Max:

No, no, tienes razón. Es solo que he visto varias empresas. En selección de personal, prácticamente tienes que estar físicamente con tu equipo en las instalaciones para asegurarte de que las contrataciones se registran correctamente. Es muy difícil. Necesitas una colaboración exclusiva en la que te conviertas en el partner de outsourcing del proceso de selección y gestiones todas sus contrataciones, de modo que haya una exclusividad total. De lo contrario, es difícil hacer seguimiento de los resultados y se convierte en una iniciativa costosa si no haces un seguimiento adecuado. En fin, no sé cómo dar ese giro, pero me interesa.

Jeroen:

Sí. Desde luego. ¿También tenéis previsto integrar cosas como las entrevistas en vídeo en el software o eso ya está incluido?

Max:

Ya está incluido. Lo fantástico de trabajar con Messenger y WhatsApp es que puedes capturar voz, vídeo, GIF animados y lo que sea. Tenemos estas funcionalidades que hacen que la comunicación bidireccional sea más rica y divertida. Si le das a un gerente de contratación a elegir entre «puedes pasar 30 segundos leyendo este currículum» o «puedes pasar 30 segundos escuchando a este candidato responder a una pregunta sobre quién es», obviamente va a elegir el vídeo, porque puedes percibir muchísimo más de una persona, sobre todo en puestos que no son extremadamente técnicos, sino que tienen más que ver con la empatía y las habilidades de comunicación. El vídeo va a convertirse en el método predilecto y, de hecho, la mayoría de las contrataciones que se hacen en nuestra plataforma tienen lugar sin currículum.

Jeroen:

Sí, ¿y esa comunicación por vídeo es asíncrona, mediante grabaciones, o también se hacen llamadas en directo?

Max:

En realidad, ofrecemos las dos opciones, pero sobre todo la asíncrona.

Jeroen:

Sí, entonces, si lo he entendido bien, has trabajado en SAP, has tenido un negocio de selección de personal y después te has pasado al negocio del software. ¿Es un buen resumen?

Max:

Sí, todo eso forma parte de mi trayectoria. A estas alturas, llevo siendo autónomo prácticamente toda mi vida adulta.

Jeroen:

¿Incluida la etapa en SAP o te refieres a después?

Max:

Durante mi etapa en SAP, desde luego me pagaban.

Jeroen:

Sí.

Max:

No habría podido cumplir mi condena allí de ninguna otra manera.

Jeroen:

¿Siempre sentiste que querías tener tu propia empresa o hubo algún momento decisivo, o simplemente te fue entrando la idea?

Max:

Siempre quise vivir el sueño de la vida emprendedora. De hecho, estudié Emprendimiento cuando fui a la escuela de negocios. Empecé bastante pronto y tenía un poco de FOMO por trabajar en una gran empresa tecnológica. Cuando surgió la oportunidad de trabajar en SAP, me pareció abrumadora. Era una gran oportunidad para trabajar con grandes talentos, con currículos impresionantes, en oficinas estupendas y cerrando contratos de importes muy elevados. Quizá sobreestimé la calidad del trabajo que se hace en una gran empresa. Supongo que todo el mundo es muy inteligente y viste muy bien. Tienes la sensación de trabajar con gente muy competente y, además, estas empresas cuidan de sus empleados. Evidentemente, también te sientes muy desconectado de la realidad, porque a veces hay 20, 30 o 40 personas trabajando en un mismo deal para cerrarlo, y todo el mundo va a atribuirse el crédito, pero al final muchas compras se basan en las marcas. De hecho, quizá ninguno de esos 30 tenía nada que ver con ello.

Max:

Es difícil sentirse conectado con los resultados y el desenlace cuando formas parte de una organización con tantos empleados. Me costaba mantener la motivación en ese entorno. Ahora no tengo elección, y es estupendo. No tengo que preguntarme si estoy motivado. Me levanto y me pongo en marcha.

Jeroen:

Sí, veo que llevas dos años y cuatro meses con esto. Ya es todo un logro, diría yo.

Max:

Gracias. Allí hice muy buenos amigos y aprendí muchísimo. Aprendí mucho sobre la psicología de las ventas y sobre cómo trabajar con compradores que toman decisiones en grupo.

Jeroen:

Sí. Hablando de levantarse por la mañana y tener que estar motivado, ¿qué es lo que últimamente no te deja dormir?

Max:

Bueno, últimamente diría que ha habido bastante cambiar en nuestro ciclo de ventas debido a la pandemia actual. Supongo que, cuando eres emprendedor, te gusta tener el control: quieres controlar tu destino, tus finanzas y tu nómina. En un mundo que cambia rápidamente, pierdes un poco ese control. Y, a medida que crece tu empresa, esperemos que también pierdas un poco el control: renuncias a él y se lo das a otras personas, personas más cualificadas que tú.

Jeroen:

Sí.

Max:

Supongo que eso es lo que últimamente me quita un poco el sueño. Todos los cambios que están ocurriendo. Pero nada fuera de lo normal.

Jeroen:

¿Dónde ves el mayor impacto en tu negocio SaaS? Supongo que se nota en los nuevos ingresos y no tanto en el churn, es decir, en que los clientes se marchen, ¿no?

Max:

Sí, lo estás suponiendo correctamente. Todo el mundo intenta sacar ventaja y, sean grandes o pequeñas, las empresas pedirán condiciones de crédito excepcionalmente favorables. Por eso es difícil contar con nada en estas circunstancias, porque los pagos se retrasan, incluso cuando ya se habían comprometido. Cosas así. Todo se vuelve más difícil de gestionar y de planificar, pero sé que saldremos adelante y creo que la adversidad nos unirá más como equipo, así que lo veo con optimismo.

Jeroen:

Sí. ¿En qué ocupas ahora la mayor parte de tu tiempo? En el trabajo.

Max:

Soy muy fan de High Output Management, de Andy Grove, un libro en el que ayuda a directores ejecutivos y emprendedores con cosas como organizar buenas reuniones individuales y fijar objetivos, y habla de la importancia de celebrar reuniones. También soy muy fan de Jason Fried y del libro Rework, donde explican que las reuniones son completamente inútiles y que deberías deshacerte de ellas. Siempre voy de un libro al otro intentando descubrir qué es lo mejor para mí. Creo que paso bastante tiempo en reuniones y que me quitan mucha energía, pero creo que es una inversión que merece la pena. Si no fuera así, no lo haría. Sobre todo porque el 90 % del equipo no está en el mismo país que yo, así que pensé que tenía que invertir tanto tiempo como el propietario medio de una empresa, o incluso más, porque estoy lejos de ellos. Muchas reuniones, muchas reuniones individuales, fijar nuevos objetivos con regularidad y comunicar mucho. Sin duda, eso requiere tiempo y energía.

Jeroen:

Ya que has estado reflexionando tanto sobre no tener reuniones y sobre tenerlas, ¿cómo te aseguras de que estas reuniones merezcan la pena, de que tu tiempo esté bien aprovechado y de que sean eficaces?

Max:

Bueno, una buena práctica es pedir a la gente que venga preparada con una agenda y que después resuma por escrito cuáles son los siguientes pasos. A veces soy la policía de las reuniones: si veo que se ha convocado una reunión con 20 personas cuando solo necesitamos a cinco, hablo con quien la ha organizado y le digo: «15 personas, una hora de salario. ¿De verdad quieres gastar 1000 $ en hacer llegar este mensaje o se puede hacer por correo electrónico?». Algo así. Hago un poco de eso. No tengo ninguna otra perla de sabiduría.

Jeroen:

Así que se trata de las agendas de las reuniones, los siguientes pasos y limitar la cantidad de personas en una reunión.

Max:

Sí, reducir todo lo posible el número de participantes.

Jeroen:

¿Cuál es la cantidad habitual de participantes que incluirías en una reunión? Es algo que ahora estamos probando nosotros mismos en Salesflare para algunas reuniones, porque a veces sentimos que somos cinco en una reunión, pero en realidad —quiero decir, está bien que los cinco participemos— sentimos que también podríamos hacerlo con tres y que los otros dos comentaran el documento y todas las cosas que hemos hablado.

Max:

Sí, todavía no he llegado tan lejos. Siempre me preocupa tener a 10 personas o más en una llamada, porque siento que mentalmente van a desconectar. Si no participas en una conversación, es natural que te despistes. No pagamos a la gente para que se despiste.

Jeroen:

Exacto.

Max:

Sí, supongo que lo mejor es que sean menos de 10, pero también hacemos la reunión general de la empresa. La reunión general de la empresa casi no es una reunión: básicamente, la mayor parte del tiempo estoy yo haciendo una presentación. Podría ser completamente asíncrona y grabarse, pero nos empeñamos en hacerla al menos una vez al mes para que parezca que estamos todos ahí juntos. Como si una hora al mes fuera para que todos estuviéramos juntos en una misma sala virtual. Es razonable.

Jeroen:

Sí. Sobre lo que comentabas de las personas que no participan o que se desconectan, hemos descubierto que esto empieza a ocurrir cuando pasas de tres personas. Porque normalmente son tres personas las que llevan la conversación y, si llegas a cinco, por lo general hay dos que prácticamente no hacen nada.

Max:

Sí.

Jeroen:

Por eso ahora intentamos limitarla. La reunión general tiene todo el sentido.

Max:

¿Qué opinas sobre la amplitud de control ideal, es decir, el número de personas que reportan directamente a cada gerente?

Jeroen:

Somos una empresa muy pequeña. Solo somos siete personas, así que en realidad no es un problema para nosotros.

Max:

No es un problema.

Jeroen:

No he pensado mucho en eso.

Max:

Sí. Bueno, la bibliografía dice que el número ideal es ocho, siete u ocho, porque así tienes más capacidad de influencia, pero todavía puedes dedicar tiempo y atención a las personas. Como dices, quizá sería mejor que fueran un poco menos, porque si haces una reunión con ocho o nueve personas, es verdad que podrías perder su atención. No lo sé.

Jeroen:

Sí, probablemente perderías la atención de la mayoría. Entonces, ¿cómo es tu día? ¿A qué dedicas mucho tiempo? ¿Lo estructuras de alguna manera concreta?

Max:

Sí, los lunes y martes es cuando hago todas mis reuniones individuales, así me las quito de encima y puedo dedicar la segunda mitad de la semana a trabajar con algo más de libertad en las iniciativas que me interesan. Pueden estar relacionadas con el producto, las ventas o la captación de fondos; depende de lo que toque ese día. Estoy en Hong Kong, pero la mitad del equipo está en Latinoamérica y nos separan entre 12 y 14 horas, así que tengo que tenerlo en cuenta. Me levanto muy temprano, sobre las cinco de la mañana, y a las cinco y media o las seis normalmente ya estoy hablando con Latinoamérica. Eso me ocupa hasta las ocho o las ocho y media. Después desayuno y entonces puedo empezar el día. En realidad tengo dos días: uno en el que hablo con Latinoamérica antes de desayunar, luego desayuno y después empieza mi jornada asiática. Por la tarde hago algo de deporte. Empiezo temprano, pero normalmente a las seis de la tarde ya no doy más de mí. Estoy inútil y entonces tengo que cenar, hacer algo de deporte o algo por el estilo.

Jeroen:

Vale, genial. Has hablado de Latinoamérica. ¿No estáis activos en Norteamérica?

Max:

No demasiado. Nos centramos más en los mercados emergentes.

Jeroen:

De acuerdo. Aparte de hacer deporte por la tarde, ¿qué haces? ¿Ahí es donde pasas la mayor parte del tiempo?

Max:

Sí, hago deporte. Mi mujer se encarga de mantener una agenda social y yo busco buenas series de ciencia ficción en Netflix.

Jeroen:

¿Cuál es la última serie de ciencia ficción que has visto?

Max:

Bueno, lo mejor del mundo es Rick and Morty y el episodio nuevo salió hace apenas dos días.

Jeroen:

¿Has visto Dark?

Max:

No.

Jeroen:

¿No? Vale, tu nombre es alemán, pero no creo que tengas raíces alemanas, ¿verdad?

Max:

Bueno, mi nombre es alemán, así que sí, las raíces son alemanas. Yo no lo soy, pero veré Dark.

Jeroen:

Dark es una serie alemana y está muy bien. Trata sobre viajar en el tiempo y pasar un poco de tiempo en Alemania. Pero no nos extendamos sobre eso en el podcast.

Max:

Mi bisabuelo era alemán. Cruzó el océano Atlántico a los 13 años, en 1863. Se hizo pastor, pastor bautista, y trabajó por todo Estados Unidos. Después tuvo cuatro hijos y crió a una familia estadounidense.

Max:

Es una locura pensar que hace solo cuatro generaciones la gente llevaba vidas completamente distintas de las nuestras. No tenían electricidad. Quiero decir, es una locura. Es divertido leer sobre tus antepasados.

Jeroen:

Sí, ¿lo has estado haciendo?

Max:

Bueno, sí, lo he estado haciendo últimamente. Ya que mencionas mi nombre y eso me conecta con esa historia. Son buenos tiempos.

Max:

Supongo que, con Donald Trump, está bien sentirse un poco menos estadounidense.

Jeroen:

Sé a qué te refieres. Yo también nací en Estados Unidos, así que me identifico con todo ello. Si estuviera en Estados Unidos, creo que podría deprimirme un poco.

Max:

Sí, ahora estamos atrapados en casa, así que ha sido más deprimente.

Jeroen:

Creo que es menos deprimente.

Max:

Sí.

Jeroen:

Hablemos de lectura. ¿Cuál es el último buen libro que has leído y por qué decidiste leerlo?

Max:

Bueno, déjame pensar a ver si se me ocurren algunos buenos, algunas joyas. Ahora mismo estoy leyendo el clásico de siempre, 1984, de George Orwell. Los libros que recomiendo a los recién llegados, a las personas que vienen a trabajar a Talkpush, son Behind the Cloud, The Story of Salesforce, el libro de Andy Grove que acabo de mencionar, High Output Management y Rework; esos son los imprescindibles.

Jeroen:

¿Cuál fue el último?

Max:

Rework.

Jeroen:

Rework, de Jason Fried.

Max:

Jason Fried, sí.

Jeroen:

Sí, genial. ¿Qué has aprendido de High Output Management y Rework en conjunto?

Max:

Son dos caras opuestas del espectro. High Output Management te hace darte cuenta de que todo lo que odiabas de la gestión, la estructura y la organización lo odiabas por el motivo equivocado, y que tienes que aceptarlo porque es la única manera de conseguir que la gente trabaje bien en conjunto. Si tienes un punto de anarquista, este libro es una buena lectura, porque te ayuda a entender por qué tienes que ser un buen gerente y por qué tienes que superar tus debilidades en este dominio. Rework es un gran libro escrito por pensadores muy independientes, lleno de buenos consejos sobre cómo ser productivo sin dejar de tener el control de tu vida. Sobre no aceptar la tiranía de las reuniones inútiles y las conversaciones sin sentido, y sobre orientarte más a los resultados para poder tener el control de tu vida.

Jeroen:

Entendido. Última pregunta: ¿cuál es el mejor consejo que has recibido en tu vida? Sé que es una pregunta difícil.

Max:

Sí, no venía preparado para esta. No tengo muy buena memoria.

Jeroen:

¿Qué es lo primero que te viene a la cabeza?

Max:

El mejor consejo: deberías captar más dinero.

Jeroen:

¿Captar más dinero?

Max:

Sí.

Jeroen:

¿Antes de entrar en la crisis del COVID?

Max:

Sí, es como si todos los inversores y todos los accionistas que he conocido me hubieran dicho siempre lo mismo: deberías captar más dinero. Sí, vale, también debería vender más productos, ¿no? Sí, pero, en términos generales, la regla del capitalismo es que un buen CEO, un buen propietario de una empresa, debe saber convencer a otros para que te proporcionen capital, porque necesitas capital para hacer las cosas. El mensaje subyacente de «deberías captar más dinero» es que deberías ser bueno en tu trabajo. Deberías ser lo bastante bueno en tu trabajo como para convencer a la gente de que esto representa una enorme oportunidad. Si no eres lo bastante bueno haciendo eso, no vas a llegar muy lejos. Sí, más allá de la afirmación obvia de que «cuanto más dinero, mejor», creo que aquí hay un mensaje subyacente: especialmente como europeos, tenemos que aprender a hacer un show and tell tan bien como los estadounidenses y aspirar a conseguir grandes sumas.

Jeroen:

Entendido. Gracias de nuevo, Max, por acompañarnos en Founder Coffee. Ha sido estupendo contar contigo.

Max:

Gracias, Jeroen. Mucha suerte con Founder Coffee y estoy deseando escuchar los próximos episodios.

Jeroen:

Gracias.


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